The Pacific


¿Hay vida más allá de Lost? En esta semana que hemos vivido fagocitados por el final de los Pérdidos, un coitus interruptus según lo que cuentan los apasionados de esta isla, yo he seguido respirando bajo mi total sorpresa sin tener ni idea de nada de nada de esa serie. Puedo decir que no he visto ni un solo capítulo de esta serie, lo que no digo que sea bueno ni malo, pero, sinceramente, me ha dado pereza engancharme a algo que por fuera tiene pinta de zarzal, enredado y con pinchos.

Por eso vengo aquí a hablaros de otra serie que me ha ayudado a gastar ese tiempo que tienes ‘colgado’ entre actividad y actividad diaria, pero que no necesita una vida para su visionado. Me he zampado ‘The Pacific’, producción histórica de HBO que está lejos del laberíntico guión de Lost.

The Pacific es una epopeya bélica en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Ser secuela de Hermanos de Sangre y su altísimo presupuesto (unos 200 millones de dólares, el más alto para una serie) le añadía el atractivo publicitario suficiente para ser uno de los acontecimientos televisivos de esta temporada a nivel mundial.. Como su precuela, soltaban la pasta Tom Hanks y Steve Spielberg, pero esta vez la acción cambiaba de frente y nos situaba a ‘los guerreros de la libertad’ en el frente asiático, devorado por los mosquitos, la malaria y el barro en un entramado de islas igual de infernales que la maldita de Lost.

Los que nos enganchamos al realismo bélico de ‘Hermanos de Sangre’, aficionados a su vez del cine clásico de guerra, esperábamos con ansias su emisión. Anticipándome a los estrenos en español de Digital Plus, la saboreé en versión original y una semana de anticipo desde el otro lado del charco. La verdad es que las altas expectativas que generó esta serie quizá perjudican el visionado de toda la serie, que comparte estructura argumental con ‘Hermanos de Sangre’ (testimonios reales de soldados, hiperrealismo de las escenas de lucha, la visión más allá del frente…), además de la forma de expresión (cámara al hombro para realzar el realismo, planos cortos de expresividad, recreación de acontecimientos y lugares históricos gracias al ordenador…) e incide en los valores propios del género: patriotismo, camaradería, solidaridad, lealtad o heroísmo. Pero, como digo, creo que The Pacific no ‘llega’ a la altura por ser la ‘hermana’ menor. Su impacto se minimiza porque hay algo en ella que ya lo hemos visto antes y ya no nos llena los ojos como antes, pese ha que los personajes, las historias, el enemigo (los japoneses son ‘mejor vistos’ que los nazis) y el paisaje sean diferentes.

Quizá también The Pacific empiece a quemar sus naves demasiado tarde. Me parece curioso como, siendo una producción hecha de cabo a rabo antes de su emisión, sin pasar por la censura del share, a partir del capítulo 6, con el desembarco en la infecta Peleliu, la serie se vuelve mucho más oscura y sangrienta, como si algún directivo hubiera visto los primeros rollos y hubiera dado la orden de mutilar a los extras con mayor empeño. En este aspecto, la visión de extremidades amputadas, sesos al descubierto y asesinatos a sangre fría alcanzan cotas que saciarán el hambre de los licántropos del cine gore. ¿Realismo o morbo? He ahí el debate.

Personalmente agradezco esa oscuridad que se cierne hacia el final de la serie, en Okinawa, y que relata la historia del cambio psicológico de los marines que se enfrentan a una experiencia tan macabra como la guerra, como el asesinato sistemático de un enemigo al que odian por no rendirse y querer morir matando. El cambio en la mirada de los soldados, la mutilación que hacen de los cadáveres de los ‘japos’, define su conversión en psicópatas que tienen que volver a sus casas como si lo que han tenido que vivir fuera símplemente un tramo más de sus vidas. Creo que esta visión, llevaba al extremo en las películas de Vietnam y ahora en Irak, es más aguda en The Pacific que en Hermanos de Sangre y se agradece.

Si la relación de Hermanos de Sangre con Salvar al Soldado Ryan era evidente por razones obvias (la inclusión de Spielberg y Hanks, el desembarco de Normandia…), en The Pacific el recuerdo gira hacia Banderas de Nuestro Padres y Cartas de Iwo Jima, obras, sobre todo la segunda, de mayor intensidad narrativa, por lo que la serie de televisión queda descompensada en la relación. Sin embargo, a todos los que os guste la temática bélica, The Pacific sigue siendo indispensable.

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~ por sraly en 30 mayo 2010.

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